Lactancia
materna
Todo lo que necesita un bebé
La leche marteña
constituye, por si sola, el mejor alimento y la mejor bebida que puede darse en
forma exclusiva a un niño o una niña hasta los seis meses y con otros alimentos
hasta los dos años.
Todo lo que
necesita un bebé para desarrollarse de manera óptima está en la leche materna,
ya que ésta es el alimento más completo y nutritivo para los primeros seis
meses de su vida. La leche materna está perfectamente equilibrada entre sus
componentes debido a que contiene las cantidades exactas de grasas, proteínas,
azúcares, vitaminas y minerales, como hierro y zinc. Por su alto poder
nutrimental, previene enfermedades y es un alimento que contribuye al
desarrollo de un mayor coeficiente intelectual del bebé, así como a mejorar su
desarrollo psicomotor. En los primeros días del nacimiento, el calostro –
considerada como la primera leche- es el alimento que todo bebé recién nacido
necesita para recibir los primeros anticuerpos que le protegen contra cualquier
enfermedad.
Un bebé no necesita
ingerir otros alimentos ni to- mar agua ni otros líquidos durante sus primeros
seis meses, ya que por sí sola la leche materna satisface totalmente sus
necesidades. Además, en comparación con otros alimentos, la leche mater- na es
de fácil digestión.
Una poderosa protección
Cuando un bebé se
alimenta exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de
vida, obtiene beneficios inmediatos y futuros para su salud. Todos los
nutrientes que contiene la leche actúan eficientemente para protegerlo de
enfermedades e infecciones, así como para propiciar su máximo crecimiento y
desarrollo. A través de la leche materna, un bebé recibe protección en contra
de las enfermedades o infecciones
específicas a las que ha estado expuesta su madre; es decir, la leche le
proporciona los anticuerpos que ella ha desarrollado para que, a partir de
éstos, el bebé pueda desarrollar su propio sistema inmunológico. “La leche
materna tiene células madre, eso quiere decir que la leche tiene células que
pueden ir al cerebro, al corazón, al hígado o al páncreas y convertirse en
células especializadas del niño. Estas células, que se transportan a través de
la leche, benefician al bebé en el momento que éste lo necesite”, señaló en
entrevista la Dra. Teresa González de Cossío, investigadora del Instituto
Nacional de Salud Pública de México.
Una buena práctica
de la lactancia evita que los bebés padezcan enfermedades como diarrea,
infecciones respiratorias y de oído, alergias, anemia o que desarrollen enfermedades
crónicas que afecten su vida más adelante, como lo pueden ser una cardiopatía,
diabetes tipo 2, hipertensión u obesidad.
Beneficios para las madres
Además de ser el
mejor alimento para todo bebé, la leche materna también ofrece grandes beneficios
para la salud física y emocional de las madres:
ü Después del parto, favorece la contracción del útero y ayuda a terminar
de expulsar la placenta.
ü Promueve la producción de leche y evita la congestión de los pechos.
ü Ayuda a la madre a recuperar el peso que tenía antes del embarazo.
ü Reduce el riesgo de depresión post-parto.
ü Reduce el riesgo de anemia.
ü Previene el cáncer de mama y de ovario, y reduce el riesgo de
osteoporosis después de la menopausia.
ü Genera un vínculo afectivo inigualable con el bebé, una unión que
permanece toda la vida.
Niños sanos, mamás sanas
El embarazo es un
reto para el organismo que generalmente concluye en un final feliz, con madre e
hijo sanos, pero lamentablemente todavía hay situaciones en las cuales ocurre
la muerte materna. Algunas causas frecuentes son: enfermedad hipertensiva del
embarazo, hemorragia e infección. En algunos de estos casos la lactancia
materna pue- de ayudar a prevenir la mortalidad materna post-parto. “Se ha
observado que cuando a una madre con hipertensión, se le informa sobre la salud
de su hijo y se le extrae la leche para alimentarlo, esto la hace estar más
serena, evitar la congestión mamaria que ocasiona fiebre y dolor y, en
consecuencia, con- tribuye a la disminución de la presión arterial”, indicó la
Dra. Martínez “Este beneficio es mucho mayor cuando se emplea la técnica
canguro, que consiste en colocar al bebé piel con piel con su madre, y
propiciar el amamantamiento continuo, esto trae de la mano tranquilidad en ambos
y disminución de la tensión arterial”. En cuanto a la hemorragia: “la oxitocina
es una hormona que tiene entre sus principales funciones contraer el útero, de modo que cuando nace el
niño, si se coloca inmediatamente sobre el abdomen o tórax de su madre y se
inicia la succión del bebé, se produce más oxitocina, se disminuye el sangrado
y puede contribuir a disminuir la mortalidad por estas causas”, asegura la
Dra.Martínez.
¿Cómo amamantar a un bebe?
10 acciones del sector salud para la lactancia materna
exitosa
Para promover,
proteger y apoyar una lactancia materna exitosa, UNICEF y la Organización
Mundial de Salud (OMS) recomiendan diez acciones que todo centro de salud debe
poner en práctica para asegurar que los bebés recién nacidos puedan gozar de su
derecho a ser amamantados desde el primer minuto de su nacimiento:
1. Disponer de una
política por escrito relativa a la lactancia materna que sistemáticamente se
haga del conocimiento de todo el personal de atención de la salud.
2. Capacitar a todo
el personal de salud de forma que esté en condiciones de poner en práctica esa
política.
3. Informar a todas
las embarazadas de los beneficios que ofrece la lactancia materna y la forma de
ponerla en práctica.
4. Ayudar a las
madres a iniciar la lactancia durante la media hora siguiente al alumbramiento,
colocando a los bebés en contacto piel a piel con sus madres inmediatamente
después del nacimiento por lo menos por una hora.
5. Mostrar a las
madres cómo se debe amamantar al niño y cómo mantener la lactancia incluso si
han de separarse de sus hijos.
6. No dar a los
recién nacidos más que la leche materna, sin ningún otro alimento o bebida, a
no ser que estén médica- mente indicados.
7. Facilitar la
cohabitación de las madres y los lactantes durante las 24 horas del día.
8. Fomentar la
lactancia materna a libre demanda.
9. No dar a los
bebés chupones.
10. Fomentar el
establecimiento de grupos de apoyo a la lactancia materna y procurar que las
madres se pongan en con- tacto con ellos a su salida del centro de salud.
VACUNACIÓN
VACUNAR A NIÑOS
Y NIÑAS ES RESPONSABILIDAD DE TODOS.
La importancia de
iniciar y completar oportunamente el esquema de vacunación en los menores de 5
años, con el propósito de promover estilos de vida saludable y evitar que se
presenten enfermedades prevalentes de la infancia, las cuales pueden ocasionar
la muerte o dejar secuelas para toda la vida. Durante los primeros años de vida
es fundamental cumplir con el esquema de vacunación para lograr un estado de
inmunidad que impida la aparición y el padecimiento de enfermedades que pueden
afectar la salud y bienestar del menor.
Las vacunas o
inmunizaciones tienen dos objetivos fundamentales: proteger contra las
enfermedades infecciosas a nivel individual y colectivo, y, a largo plazo,
lograr la erradicación de las enfermedades, puesto que la inmunidad que dan las
vacunas es para toda la vida. La mayoría de vacunas protegen de enfermedades
específicas, pero también hay otras que combinadas protegen más de una
enfermedad, es el caso de la vacuna Triple Viral (Sarampión, Parotiditis y
Rubéola) o la vacuna Pentavalente (Difteria, Tétanos y Tos Ferina, Hepatitis B
y Haemophilus influenza tipo B).
¿QUÉ SON LAS VACUNAS Y CÓMO ACTÚAN?
Las vacunas son
sustancias que se introducen en el cuerpo del niño desde su nacimiento y en
varios periodos de su vida, con el fin
de contribuir a que el organismo desarrolle defensas que eviten la enfermedad.
Cuando se sufre una infección, el organismo reacciona produciendo unas
sustancias llamadas anticuerpos o defensas, que nos defienden de la enfermedad
y protegen frente a futuras infecciones. La mayoría de las vacunas necesitan
varias dosis para lograr una adecuada protección. Por eso es necesario ponerle
al niño todas las dosis establecidas en el esquema de vacunación, respetando
las fechas que se indican para su administración. Un niño está bien vacunado
cuando completa el total de las dosis recomendadas en el esquema de vacunación.
VENTAJAS DE LAS VACUNAS
Todos los niños y
niñas deben vacunarse para evitar enfermedades, o las consecuencias y complicaciones de estas enfermedades.
ü Las vacunas crean defensas que nos protegen frente al virus contra el
cual nos estamos vacunando.
ü A través de las vacunas se han erradicado enfermedades que producían la
muerte.
ü Las vacunas que se encuentran en el esquema de vacunación son gratuitas.
¿DÓNDE VACUNAR A LOS NIÑOS Y NIÑAS?
Las vacunas
incluidas en el esquema regular de vacunación son administradas de forma
gratuita, independientemente del régimen de afiliación de seguridad social, del
estrato socioeconómico y de las características socioculturales del menor.
Todos los días, son días de vacunación. Por eso contamos con 345 puntos de
vacunación en el Distrito Capital y cada año se realizan 5 jornadas de
vacunación masiva.
Conozcamos las vacunas
Vacuna BCG (Bacilo Calmette Guarin)
Conocida también
como la vacuna contra la tuberculosis
ü Previene las formas severas y graves de tuberculosis en los niños y
niñas de corta edad.
ü Ofrece acción cruzada contra la lepra.
ü Disminuye significativamente el riesgo de meningitis tuberculosa y
tuberculosis diseminada.
ü EDAD: Recién nacido, una sola dosis.
Vacuna DPT (Difteria, Tosferina y Tétano)
Se usa para inducir protección contra Difteria, Tosferina
y Tétanos.
La vacunación debe
posponerse si el niño o niña tiene una enfermedad grave, ha sufrido
convulsiones o alergias por dosis previas o si tiene una enfermedad cerebral
progresiva.
EDAD: 2, 4, y 6 meses. Un primer
refuerzo a los 18 meses y un segundo refuerzo a los 5 años. En total 5 dosis.
Se aplica en
menores de un año en presentación pentavalente, es decir en una sola aplicación
con las vacunas de HB y Hib.
Vacuna Hepatitis B
Vacuna Hepatitis B
Tiene un 95% de efectividad en la prevención del desarrollo de la infección
crónica, sus secuelas y el estado de portador.
EDAD: Recién nacido, 2 ,4 y 6
meses.
Vacuna Influenza
tipo b - Hib
La vacuna
(inmunización) Hib
Previene las
infecciones infantiles que pueden
provocar enfermedades graves y potencialmente mortales que afectan el cerebro,
los pulmones y los huesos o las articulaciones.
Esta vacuna es una
de las más seguras que hay, con un riesgo mínimo de reacciones adversas.
EDAD: 2, 4 y 6 meses. Se aplica
en presentación pentavalente, es decir en una sola aplicación con las vacunas
de DPT y HB.
Manifestaciones:
Enfermedades asociadas: otitis, sinusitis, neumonía y epiglotitis, entre otras.
Su manifestación
más frecuente es la meningoencefalitis, en niños de 4 a 24 meses.
Vacuna Antipolio
La vacuna oral es
mejor para la protección en la comunidad, es la elección cuando hay epidemias y
se puede dar a todos los niños y niñas sanos y a sus familias.
EDAD: 2, 4, y 6 meses. Un primer
refuerzo a los 18 meses de edad y un segundo refuerzo a los 5 años. En total 5
dosis.
Vacuna contra la Neumonía
Ayuda a proteger
contra las infecciones severas debido a la bacteria Estreptococos pneumoniae,
una bacteria que frecuentemente produce meningitis y neumonía en niños, adultos
mayores y en personas con enfermedades crónicas.
La vacuna genera
una protección y efectividad contra futuras exposiciones al agente infeccioso.
Adicionalmente tiene un efecto protector
al disminuir el estado de portador de neumococo, por tanto evita que se infecte
población no vacunada.
La Alcaldía Mayor
de Bogotá desde el plan de Salud Distrital, suministró recursos financieros
para garantizar esta vacuna a todos los niños y niñas de la ciudad que nacieran
a partir del 1º de octubre de 2.008.
EDAD: Entre 2 y 10 meses: 3
dosis, distribuidas así: primera a los 2 meses, segunda a los 4 meses y
refuerzo a los 12 meses de edad.
Entre los 11 y 22
meses de edad: 2 dosis, con un intervalo de 8 semanas entre cada una.
Después de los 23
meses y hasta los 35 meses, una sola dosis.
Vacuna contra el rotavirus
La vacuna contra el
rotavirus es una vacuna oral.
Previene la diarrea
y los vómitos causados por el rotavirus.
Un 98% de los niños
y niñas que se vacunan están protegidos contra la diarrea grave del rotavirus. Los niños y niñas vacunados también tienen menor probabilidad de ser
hospitalizados.
EDAD: 2 y 4 meses de edad.
Vacuna Anti influenza
La influenza se
transmite de persona a persona por contacto directo a través de secreciones
producidas por toser o estornudar, o artículos contaminados.
Se realiza anualmente
por el cambio constante de los virus causantes de la enfermedad.
EDAD: Niños y niñas de 6 a 23
meses de edad. Con dos dosis la primera vez que se vacunan y al año una sola
dosis.
Vacuna contra la Hepatitis A
La hepatitis A es
una enfermedad grave del hígado causada por el virus de hepatitis A (VHA). El
VHA se encuentra en las deposiciones de las personas con hepatitis A.
Normalmente el contagio es mediante el contacto personal y a veces por tomar
bebidas o consumir alimentos que contienen el VHA.
La vacunación es la
mejor forma de protegerse contra este virus. Las Personas que tienen la vacuna
contra la hepatitis A tienen protección
para toda la vida.
Edad: Niños y niñas de 1 año de
edad. Una sola dosis.
Antiamarílica
Se aplica a niños y
niñas de un año de edad y a personas que viajan a zonas en donde esta
enfermedad es frecuente. Requiere un refuerzo cada 20 años.
No se debe aplicar
a personas alérgicas a la proteína del huevo y se debe restringir su uso en
mujeres gestantes, a no ser que el riesgo sea muy importante.
Vacuna Triple Viral (Sarampión, Rubéola, Parotiditis)
La vacuna triple
viral es una vacuna "3 en 1" que protege contra el Sarampión, las
Paperas y la Rubéola, enfermedades potencialmente graves de la infancia.
EDAD: Primera dosis al año y un
refuerzo a los 5 años de edad. En total 2 dosis
.
.
La inmunidad se
alcanza después de 12 a 15 meses de la aplicación de la vacuna. Para el caso
del Sarampión se dice que se logra una inmunidad del 95%, para la Rubéola del
95 al 98% y para la Parotiditis varía entre el 93 y el 98%.
¿Las vacunas son
seguras?
Las vacunas son
bastante seguras. La protección que proporcionan supera ampliamente el riesgo
de que éstas ocasionen problemas graves. En la actualidad las vacunas han hecho
que sea rara la aparición de muchas enfermedades graves de la niñez.
¿Cuáles son las reacciones de las vacunas?
Las vacunas, en su
mayoría, protegen de la enfermedad si se administran antes de la exposición a
la misma.
Las vacunas pueden
provocar reacciones, la mayoría benignas como fiebre (la reacción más
frecuente); malestar general; erupción al cabo de 2 a 7 ó 10 días, dependiendo
de la vacuna; inflamación de los ganglios regionales en el caso de la vacuna de
la tuberculosis (BCG) y dolores articulares en la vacuna anti rubéola.
Además existen
reacciones más tempranas, locales, consistentes en el dolor e hinchazón en el
punto de la aplicación.
Las reacciones
generales se deben a la naturaleza del componente de la vacuna. Por ejemplo, se
presentan con más frecuencia cuando se aplican vacunas combinadas.
Cabe resaltar que
este tipo de manifestaciones son cada vez menos frecuentes por el avance
logrado en la purificación de las vacunas, de tal manera que actualmente estas
reacciones se van superando ampliamente.
¿Cómo actuar frente a las reacciones?
Después de ser
vacunados los niños y niñas pueden o no presentar reacciones a la vacuna. Como
lo mencionamos, por lo general estas reacciones son leves y pueden ser
aliviadas en casa sin necesidad de acudir a un centro médico.
En algunos casos se
presentan signos y síntomas que no son causados por las vacunas, si no que su
aparición se debe a simple coincidencia, motivo por el cual es importante
estudiar cada caso en particular.
Además de las
vacunas ¿qué otros cuidados deben tener para evitar enfermedades?:
Lactancia materna
exclusiva hasta los 6 meses y alimentación complementaria hasta los 24 meses.
ü Lávese las manos antes de comer, manipular alimentos o alimentar al
niño y después de cambiar los pañales o ir al baño.
ü Lave frecuentemente las manos del niño o niña y sus juguetes. Evite que
ande descalzo. Evite contacto con fumadores.
ü Mantenga los alimentos en recipientes limpios y tapados. No le dé
alimentos en biberón. Use vaso o cuchara. Nunca lo alimente acostado.
ü No utilice cobijas o ropa que suelten motas.
ü Mantenga las basuras en recipientes tapados y sáquelas oportunamente
para su recolección.
ü Recuerde lavar y desinfectar habitualmente los tanques de
almacenamiento de agua.
Referencias bibliográficas:
Referencias bibliográficas:
UNICEF.
(2015). La lactancia materna salva vidas.
Recuperado de http://hdl.handle.net/10596/7737
Secretaría
Distrital de Salud. (s.f.). Mi diario de
vacunación. Recuperado dehttp://hdl.handle.net/10596/7728


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